RUMBO
February 1, 2005
Maestros rajaron al 'No Child Left Behind'
Por RAQUEL RUIZ, RUMBO
Unas 7,500 personas, entre investigadores y maestros, asisten a NABE, la conferencia de educación bilingüe más grande del país
La apertura de la conferencia número 34 del National Association For Bilingual Education (NABE) en San Antonio, coincidió con la posesión del segundo mandato del presidente Bush, impulsor del controvertido programa educativo 'No Child Left Behind' (Que ningún niño se quede atrás).
Por eso, tal vez ésas cuatro palabras fueron las que más repitieron ayer en el centro de convenciones Henry B. González.
Maestros y expertos asistentes a la conferencia coincidieron en que este programa es el peor enemigo de la educación bilingüe en el país.
"Los legisladores escribieron esta ley sin contar con los educadores", dijo James Crawford, director ejecutivo de NABE, con sede en Washington. "Vamos a discutirla para que los asistentes de cada estado, cuando regresen a sus ciudades de origen y sus escuelas, hagan lo mismo".
"Un movimiento político originado entre los educadores es lo único que puede cambiar esta ley", agregó.
La ley no le da suficiente dinero a los programas bilingües, exige más tiempo y dedicación de los maestros y castiga presupuestalmente a las escuelas más pobres por sacar los puntajes más bajos en los exámenes, según los maestros, investigadores y expertos entrevistados.
"Tengo que preparar a mis niños para que tomen sus exámenes y salgan bien", dijo Víctor Valdés, profesor de sexto grado de educación bilingüe. "Ellos están entre dos idiomas y para que logren pasar a la secundaria debe haber un compromiso de todos: la legislatura, las escuelas, los profesores y los padres de familia".
Valdés, al igual que Gloria Cobos, profesora por 32 años de Nuevo México, espera que haya cambios en la legislación federal.
Para Wayne Thomas y Virginia Collier, dos reconocidos investigadores en educación bilingüe, el programa 'No Child Left Behind' necesita una profunda reforma.
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